Algunas opiniones sobre mi obra
Utiliza tonalidades suaves y una técnica que se balancea entre la figuración, la abstracción y el hiperrealismo.
Uno de sus motivos de inspiración son los detalles de las viviendas de hoy en día, en general todo tipo de interiores.
Crítico de arte
Las representaciones más luminosas, serenas y metafísicas de cuantas se tuvo noticia en mi pequeño país.
El ruido de lo blanco y la presencia de lo secreto. Cuando contemplamos sus cuadros también nosotros vamos a sentir esa sensación- sobrecogedora sensación- que deriva de orar con los objetos.
Cada cuadro es una “represa” en el transcurrir de su autora y nosotros somos los primeros en darnos cuenta de que podemos estar en inferioridad de condiciones que ella. Sí, porque mientras ella ha estado “escuchando “ nosotros hemos estado “diciendo”
La obra de Chari está exenta de astucias de la profesionalidad y en cambio repleta de planteamientos de ánimo.
El estructurado equilibrio y quietud que Chari infunde en sus cuadros es la paz de espíritu que todos confiamos conseguir comprándonos algo, y que se desvanece ¡tan pronto!… dejándonos de nuevo ante las “ofertas” más inverosímiles.
Los cuadros que Chari nos trae son el resultado de muchas horas de dedicación.
Sus cuadros gozan del tratamiento de la caricia… la dicción del beso y poco más que pueda verse. Resultando así una obra de apenas la misma pintura que llevan las mariposas, pero de idéntica belleza y amor. En realidad el pigmento parece “nevado” sobre las cumbres de la urdimbre que remarcara un inteligente dibujo.
Entre sus temas tenemos las “almas” de las plantas y las frutas que van abandonando el cuerpo y avanzan o se van por toda la superficie del lienzo hasta ocasionar los ritmos y composiciones capaces de conducir a una pintura.
Otros de sus motivos, cada vez más cegadores de tanta luz, son un deleite de perspectiva y valoración de contrastes.
Mayormente la gozada es de tanta asepsia y amor hacia los rincones donde más transcurre nuestra existencia: la cocina, el retrete, la máquina de coser, el marco de las ventanas, el lavadero…
Chari devuelve la dignidad a las cosas pequeñas y de nuevo volvemos a sentir aquello que el orgullo desprendió: la ternura, la dádiva.
Juan Llorens